Nissan revela que el blanco fue el color de vehículo más vendido en América Latina en 2025, anticipando la tendencia cultural para 2026.

Nissan: El blanco como reflejo cultural de una nueva movilidad
Mientras el mundo del diseño global, la moda y las industrias creativas comienzan a proyectar el 2026 como el año en el que el blanco se consolidará como el color dominante según las tendencias de Pantone -empresa con un sistema de definición cromática-, Nissan confirma que esa narrativa cultural ya estaba presente en las decisiones reales de millones de consumidores latinoamericanos.
Lejos de ser una coincidencia estética, el liderazgo del blanco en las ventas de vehículos durante 2025 revela una conexión profunda entre movilidad, funcionalidad, emociones colectivas y valores contemporáneos.
De acuerdo con el análisis regional de Nissan en América Latina, el blanco volvió a posicionarse como el color más elegido por los compradores, alcanzando una participación del 40,6 % del total de ventas.
Aunque representa una leve disminución frente al 41,6 % registrado en 2024, mantiene una ventaja clara sobre el gris oscuro, que alcanzó el 19,1 %, y el plata, con un 13,2 %. Este podio, además, se mantuvo inalterado por segundo año consecutivo, confirmando una tendencia estructural y no una moda pasajera.
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Más que un color: una decisión racional y emocional
Según Pantone, el blanco promueve la relajación, la concentración y la claridad mental en un mundo cada vez más saturado de estímulos visuales y ruido constante.
Esta lectura cultural encaja de forma precisa con el comportamiento del consumidor automotor en Latinoamérica, una región donde el vehículo no solo es un medio de transporte, sino una herramienta de trabajo, un espacio personal y un activo de largo plazo.

Elegir un vehículo blanco responde tanto a criterios emocionales como racionales. Desde el punto de vista práctico, es un color que envejece mejor, mantiene mayor valor de reventa, refleja mejor el calor y se adapta a múltiples contextos urbanos y profesionales.
Desde lo simbólico, comunica orden, sobriedad, modernidad y una cierta neutralidad que dialoga con una época marcada por la búsqueda de equilibrio.
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El color como decisión industrial y estratégica
En Nissan, el color no es un detalle estético menor, sino una decisión industrial estratégica que comienza mucho antes de que el vehículo llegue al concesionario.
La pintura automotriz cumple una función esencial al proteger la carrocería frente a la corrosión, el desgaste y los efectos ambientales, al tiempo que define la identidad visual de cada modelo.
En las plantas productivas de Nissan en Brasil y México, el proceso de pintado incluye un horneo de aproximadamente 20 minutos a 140 °C, una etapa clave para garantizar la dureza, la uniformidad y la durabilidad de cada capa.
Este proceso combina ingeniería de precisión con tecnología avanzada, asegurando que cada vehículo conserve su apariencia y protección a lo largo del tiempo.

Los colores utilizados en Nissan América Latina se clasifican en lisos y metálicos. Los tonos metálicos, que incorporan partículas de aluminio, requieren una programación específica de los robots aplicadores para lograr una distribución homogénea.
Los colores lisos, como el blanco, demandan ajustes extremadamente precisos para alcanzar un acabado perfecto, especialmente en versiones más sofisticadas como el blanco perlado, que incorpora una mica especial capaz de generar un efecto tornasolado visible bajo determinadas condiciones de luz.
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Nissan: Una región, múltiples matices de preferencia
Aunque el blanco lidera a nivel regional, el comportamiento por país revela matices interesantes que reflejan diferencias culturales, económicas y urbanas.
En México, el blanco sigue siendo el color más vendido, aunque muestra una de las caídas más visibles, pasando del 46,2 % en 2024 al 42,9 % en 2025. Ese espacio es ocupado principalmente por el gris oscuro, que continúa ganando terreno.
En Brasil, el mercado muestra una dinámica distinta. El gris oscuro se consolida como el color dominante con un 34,9 %, mientras que el blanco se mantiene estable en un 30,4 %. Se trata de un mercado más previsible, con preferencias consolidadas y una fuerte inclinación hacia tonos sobrios.
En Colombia, el gris refuerza su liderazgo y alcanza el 39,2 % en 2025, ampliando la ventaja frente al blanco, que crece levemente hasta el 23,7 %. El plata se mantiene estable, confirmando una clara inclinación del mercado colombiano hacia una paleta dominada por grises.

Ecuador presenta una reconfiguración interesante, con una caída del blanco y un crecimiento significativo tanto del gris oscuro como del plata, que empatan en el segundo lugar. Uruguay muestra uno de los cambios más marcados, con una fuerte caída del blanco y un crecimiento acelerado de los tonos grises y plateados, reflejando un mercado en plena transición estética.
En Argentina, el blanco conserva el liderazgo, aunque con una leve caída, mientras que el gris y el plata continúan creciendo de forma sostenida. Chile, por su parte, protagoniza uno de los movimientos más disruptivos, con el plata liderando el ranking por primera vez. En Perú, el blanco recupera protagonismo y vuelve a posicionarse como el color más vendido.
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Cuando la movilidad anticipa la cultura
Para Nissan, que el color más elegido por los consumidores latinoamericanos en 2025 dialogue de manera tan clara con la tendencia cultural que marcará el 2026 no es una coincidencia.
Es una señal contundente de cómo las decisiones de movilidad reflejan valores sociales más amplios, como la búsqueda de simplicidad, eficiencia, durabilidad y armonía.
La marca entiende ese pulso cultural y lo traduce en diseño, ingeniería y manufactura, reafirmando su capacidad de anticiparse a los cambios y acompañar a los consumidores en un contexto de transformación profunda.
En un mundo que avanza hacia la electrificación, la conectividad y la eficiencia, el color blanco no solo domina las calles: se consolida como el símbolo de una nueva forma de entender la movilidad.
